Pobreza



Corona de hojalata

Jesús presenta un programa radical: nadie que no renuncie a todo lo que posee puede ser su discípulo. De entrada, la invitación nos retraería si no contáramos con la fuerza para llevarla a cabo: al amor a Jesús. Libres de todo para amar con todo. El cuento del vagabundo que un día se prendó de una corona de hojalata, y desde entonces no tuvo paz. Recuperarla, si la hemos perdido, poniendo el corazón en lo único importante.



Vacío en el corazón

El joven rico del Evangelio no comprendió lo que ganaba al dejarlo todo. No se quedaría en el vacío, sino que gozaría del bien supremo de la compañía y conversación de Jesús.



El requisito del desprendimiento

Al joven rico le pide Jesús el desprendimiento de todos sus bienes para después estar en su compañía y ser perfecto. La historia no tuvo happy end: el joven se fue triste. Ningún bien creado puede llenar el corazón del hombre, sino solo Jesús. El encuentro con Él nos permitirá el desprendimiento de la mayor de las esclavitudes: la de nuestro propio yo.