Semana de Pasión



Viernes de la quinta semana de Cuaresma

El Crucificado otorga sentido

Viernes de la quinta semana de Cuaresma. Meditamos en lo central de nuestra fe: el Crucificado: un Amor infinito que anula el castigo, purifica de todo pecado, otorga la vida eterna, descubre la felicidad. Todo aquello que no se consigue gozando, se consigue sufriendo. A veces tardamos en encontrar el modo, pero al final solo en el dolor somos felices.



El Siervo de Yahvé

La quinta semana de Cuaresma se llama Semana de Pasión. La liturgia parece sugerirnos: ¡urge que te dispongas! Hagámoslo hoy adelantando la consideración de las profecías del Siervo de Yahvé, que aparecen en la primera lectura de los días santos. En esos capítulos de Isaías encontramos descripciones detalladas de la Pasión de Jesús.



Personajes de la Pasión

La V semana de Cuaresma se conoce también como Semana de Pasión. La Iglesia nos anima en ella a contemplar los padecimientos de Jesús con antelación. Un modo es representar el estado de nuestra alma que podría identificarse con cada uno de los personajes que ahí intervienen: el Cirineo, la Verónica, el buen ladrón… acompañar es la clave del amor, y queremos ser de los que consuelan a Jesús.