Dominical



Dies dominica

“Éste es el día que ha hecho el Señor, alegrémonos y regocijémonos con él”. Con su Resurrección, Cristo inaugura la nueva creación. Todo es asumido por Él, y en Él finamos nuestro corazón: debe ser todo en todos. Mi vida, mi camino, mi paz, mi fuerza, el sentido de mi apostolado, de mi pobreza, de mi celibato, de mi muerte y de mi eternidad.



Alegre día del Señor

Goza de la alegría propia del día del Señor, como anticipo de la eternidad. Goza de su amistad, conversación y compañía. Él te ayudará a expulsar a los huéspedes indeseables que muchas veces toman posesión de tu interior.



Domingo y Eucaristía

El domingo es el día que el Señor se reserva especialmente para Sí. El Resucitado inaugura una nueva creación, y en la Eucaristía todo se restablece. Apreciar el don, y hacerlo fructificar con una fe más iluminada y un amor más generoso.