Pureza de corazón



Pureza de corazón

El hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón. La pureza –y particularmente la pureza absoluta– es un atributo divino. Nuestro corazón está contaminado por la mancha del pecado, y nos es precisa la continua rectificación para que nuestras obras valgan ante la presencia de Dios.